El viaje fue largo. Muchas personas. Muchas cosas nuevas.
El cansancio venció a casi todos los pasajeros. Pero yo no me dormí... aunque estaba muy cansada!
Era de noche y estaba oscuro. Y de repente, como si el tiempo hubiera jugado con nosotros, él se asomó!
Me imagino que la sonrisa en mi rostro no fue normal. Y lo saludé... Buenos días, Señor Sol!
Gracias por iluminarme el día!
Esta foto fue tomada desde un auto en movimiento en la Autopista José Antonio Páez, a la altura del Centro de Servicios Conexos en el Municipio Ospino.